A medida que usted envejece, una menor movilidad puede elevar el riesgo de enfermedad, discapacidad e incluso de muerte. La actividad física regular ofrece a una variedad de personas beneficios para la salud conocidos. Sin embargo, los científicos no han identificado una intervención específica para prevenir la discapacidad por inmovilidad.

Un estudio financiado por el NIH (la agencia de investigación médica de los Estados Unidos) incluyó a más de 1600 adultos, de entre 70 y 89 años de edad, en riesgo de discapacidad. Los pacientes fueron asignados al azar a un programa de actividad física de intensidad moderada o a un programa de educación para la salud centrado en el envejecimiento fructífero.

El grupo de actividad física trabajó gradualmente hasta 150 minutos de actividad semanal, que incluyó caminar a paso ligero, entrenamiento de fortalecimiento y equilibrio, y ejercicios de flexibilidad. Las sesiones se llevaron a cabo en una clínica dos veces por semana y en casa 3 o 4 veces a la semana. El grupo de comparación tuvo 26 talleres semanales de educación para la salud, seguidos por reuniones mensuales.

En el transcurso del estudio, que duró un promedio de 2,6 años, el programa de actividad física redujo considerablemente el riesgo de discapacidad por inmovilidad importante en un 18% en comparación con el grupo de educación. Los que participaron en las actividades físicas fueron más capaces de mantener su capacidad de caminar sin ayuda por aproximadamente un cuarto de milla.

Fuente: https://salud.nih.gov/articulo/la-actividad-fisica-ayuda-a-las-personas-de-la-tercera-edad-a-mantener-su-movilidad/